Un espectáculo visual
Las Falcon Wing Doors del Tesla Model X siguen siendo, una década después de su lanzamiento, una de las funciones más llamativas de cualquier vehículo. No son solo puertas “hacia arriba”; tienen sensores ultrasónicos y una articulación doble que les permite abrirse en espacios muy estrechos.
La realidad del día a día
- Ventajas: Entrar a la segunda y tercera fila de asientos es increíblemente fácil, incluso para adultos altos. Son la solución perfecta para colocar sillas de bebé sin contorsionarse.
- Desventajas: Son lentas. Si está lloviendo, tardan unos segundos preciosos en cerrarse. Además, han sido históricamente una de las piezas más propensas a fallos mecánicos y de sensores en los modelos antiguos.
Mejoras constantes
Tesla ha actualizado el software y los sellos de las puertas innumerables veces. Hoy en día, son mucho más fiables que en 2016, pero siguen requiriendo que el dueño sea consciente de la altura del techo en garajes bajos (aunque los sensores suelen detectar los obstáculos).
Consulta las especificaciones actuales en Tesla.
Conclusión
¿Son necesarias? Probablemente no. ¿Hacen que el Model X se sienta especial? Absolutamente. Las Falcon Wing son el ejemplo perfecto de la filosofía de Elon Musk: hacer que lo imposible sea real, cueste lo que cueste.
Publicado el: 3 de may de 2026 · Modificado el: 3 de may de 2026